Secretos de Vejer

Vejer es uno de los pueblos más bonitos de Andalucía. Edificada sobre un cerro cortado por el río Barbate, esta encantadora villa gaditana enamora a simple vista, y es que tiene magia. No hay nada mejor que perderse por sus calles estrechas y laberínticas para darse cuenta de que uno desearía quedarse aquí para siempre.

Su casco histórico es una maravilla, las calles empedradas llevan a través de casas con patios frescos de estilo nazarí a rincones tan emblemáticos como el arco de las Monjas con unas vistas espectaculares, o la concurrida plaza de España, pero más allá, esconde misterios que muchos no conocen. ¿Le apetece descubrirlos con nosotros?

Iglesia Divino Salvador

   Situado en la parte alta, dentro de los muros de su vieja muralla defensiva, se encuentra un claro ejemplo del tipo denominado iglesia “enchufada”, que recibe este nombre por las características tan dispares que presenta.

   Se trata de la iglesia del Divino Salvador que está formada por la yuxtaposición de dos edificios de dos etapas constructivas diferentes: la iglesia gótico-mudéjar del siglo XIV-XV, y la ampliación gótico tardía de finales del siglo XVI y principios del XVII. La crisis económica que se produjo en el s. XVII provocó que ambas partes tuvieran que ser fusionadas en lugar de continuar con la reforma proyectada. Desde su azotea se pueden observar todos los molinos de la localidad.

El Claustro

   Cerca podemos ver un restaurante llamado El Claustro Restaurante – Jardín, precisamente recibe este nombre por encontrarse en el antiguo claustro de la iglesia de lo que fue el convento de las Monjas Concepcionistas del s.XVI. De lo que antaño fue la vivienda de las monjas se conserva la fachada principal, de estilo renacentista; la cúpula esférica, bajo la cual se levantaba la capilla mayor, y las criptas abovedadas que guardan los sepulcros de los fundadores.

   Actualmente el edificio alberga el Museo Municipal de Costumbres y Tradiciones de Vejer donde se muestran los modos de vida de los vejeriegos, en el siglo pasado, mediante una gran colección de aperos del campo.

   En la cripta de D. Juan de Amaya y su esposa Beatriz, bajo la iglesia y convento de la Concepción, se conserva una pintura parietal con la siguiente leyenda: “Mando hazer esta bobeda i enterramiento el mui manifico S. Juan de Amaia i la mui manifica Sª Donª. Beatris de Villavicencio su mujer. Acabose el año de Nuestro Salvador IHU XPO de 1552. A seis días andados del mes de maio víspera de la Asencion”.

El Castillo

   Una pequeña joya arqueológica se muestra en el Museo Arqueológico Municipal de Vejer, se trata de una urna ibérica prerromana, fechada entre los siglos IV y II a.C., Posee una decoración singular compuesta por ciervos, zorros, flamencos, patos y conejos; figuras que guardan un estrecho parecido con las pinturas rupestres conservadas en el Abrigo del Tajo de las Figuras (Benalup-Casas Viejas, Cádiz) a priori unos 2.500 años más antiguas. Posiblemente fue realizada por un aprendiz, ya que se observan dedos marcados en algunas partes del vaso. Constituye un ejemplo único en toda Andalucía..

   El castillo de la localidad también esconde sus secretos. Fechado en los siglos X y XI y de construcción islámica, fue propiedad de los duques de Medina Sidonia hasta finales del S. XIX, que por herencia pasó al marqués de Martorell, que a su vez lo vendió a D. Pedro Muñoz de Arenillas. El edificio está formado por dos patios. Desde el patio de armas se puede acceder a las almenas y disfrutar de vistas fantásticas; y en el patio principal se puede visitar el antiguo aljibe que recogía el agua de la lluvia a través de un canal.

En este patio se encuentra la vivienda particular que fue transformada por Pedro Muñoz de Arenillas en la segunda mitad del s. XIV. Y en su interior se ha conservado una cocina intacta del s.XIX.

Las Cuevas

   Vejer sorprenderá al viajero por las cuevas desconocidas y escondidas en las que viviendas y locales se han aposentado, como en The Cabin Beer Bar Vejer o las Casas Andrea La Cueva o uno de nuestros restaurantes favoritos Sumia donde podrá degustar fantásticas especialidades marroquíes. Las laderas del cerro sirvieron para excavar la laja de piedra arenisca y hacer cuevas que sirvieran de hogar y más tarde para guardar los animales.

   Entre las callejuelas laberínticas del casco antiguo se encuentran las torres que forman parte de la muralla del s.XV: la torre del Mayorazgo, la torre de San Juan y la torre de la Corredera o torre de Castrillón. A esta última se puede acceder por la calle José Castrillón Shelly, a través de una escalerilla. Su techo se ha convertido en una azotea y un bonito mirador. En su interior hay evidencias de que se utilizaba para realizar señales de humo que servía para comunicarse con Medina Sidonia.

Santa Lucía

Una de las pedanías de Vejer es Santa Lucía. A unos cuatro kilómetros del casco urbano, en este entorno natural se encuentran cinco molinos de agua del siglo XV, pero también una de las primeras empresas eléctricas que abastecieron al pueblo de luz y agua a principios del siglo XX. Fue gracias al conde de Villariezo y posteriormente su hijo, el conde de Bornos que aprovecharon la fuerza del agua para crear electricidad y fomentar la industria harinera, que acabó con los molinos de agua tradicionales.

Os contaremos un secreto, en esta bonita pedanía cuentan los del periódico «The Guardian» que es donde se comen los mejores huevos fritos del mundo, los prepara Maruja en la Venta El Toro. Habrá que probarlos.

Y muy cerca de Vejer, en la pedanía de La Muela, se hallan los restos de Patría, una ciudad fortificada que se asentó en este cerro en la época romana, y que alcanzó su máximo apogeo en el periodo árabe, hasta que fuera destruida por soldados cristianos en el siglo XIII.

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